Impermanencia
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El sol reposa sobre el sofá. La cortina baila al suave compás del viento, y el aire limpio viene y va por mis pulmones, aspirar, espirar, aspirar, espirar.

Por la ventana se alcanza a ver el colibrí que ronda las flores del balcón, a veces se detiene sobre el barandal, y yo lo miro hasta que se va. Mi respiración continúa, aspirar, espirar, aspirar, espirar.

Sobre el sillón sigue el rayo de sol, sentado junto a mí nota el transcurrir de los minutos y poco a poco se va recorriendo; ahora está en el piso, ahora apenas se asoma por la ventana, ahora ya no está. El colibrí se fue, el sol se fue, el viento que pasa no es el mismo de ayer; yo inhalo y exhalo, inhalo y exhalo.

Y no hay ayer, sólo un halo de memorias, y no hay mañana, más que trazos de deseos. No hay momentos, sólo un flujo de experiencias que atraviesan la materia que tomó consciencia.

No hay un tú, no hay un yo, mucho menos un nosotros. Todo está en calma, el viento viene, pasa, y como siempre se va.

Por:
tresgatosjunkiesyyo
http://tresgatosjunkiesyyo.blogspot.mx/


Tus Comentarios

  • S Rebollo | 13/09/2012 @ 08:38

    Cierto!!…me gustó la frase que reza:
    Y no hay ayer, sólo un halo de memorias, y no hay mañana, más que trazos de deseos. No hay momentos, sólo un flujo de experiencias que atraviesan la materia que tomó consciencia.

    No hay un tú, no hay un yo, mucho menos un nosotros.

    Lo estoy viviendo precisamente…..gracias


  • Emilio Wilson | 07/09/2012 @ 13:12

    Muy bonito y cierto.




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